Regresa uno de los eventos más importantes de la semana de la NFL. Para muchos, el encuentro del lunes por la noche es el más importante de semana, y es que, antes de que existiera el Sunday Night Football, el partido estelar se jugaba el lunes.

La NFL, bien atenta como siempre a las cuestiones de marketing y negocios, buscó la manera de estrenar sus dos estadios más nuevos. Hay que recordar que, tanto el SoFi Stadium de Los Angeles y el Allegiant Stadium de Las Vegas debutaron el año pasado en la NFL, pero ninguno de los dos pudo hacerlo con gente. Esta semana, los Rams jugaron de local en el SoFi Stadium ante los Chicago Bears, y esta noche serán los Raiders quienes también tengan su encuentro, pero a 270 millas al oeste, en la ciudad de Las Vegas, Nevada. Ambos estadios, ya con permiso de meter gente, harán su debut frente a sus aficiones. Los Angeles lo hizo con una victoria ante los Chicago Bears, y hoy los Raiders llegan como underdogs al encuentro frente a los Baltimore Ravens.

¿Por qué los Raiders son el underdog? ¿Es Baltimore demasiado equipo? La respuesta a esto tiene dos partes. Primero que nada, los Raiders se encargaron de deshacer su línea ofensiva. Aunque tuvieron la suerte de adquirir a Kenyan Drake para sumarlo a Josh Jacobs en el ataque terrestre y poder tener una de las mejores parejas de corredores de la NFL, pasa lo mismo que con Pittsburgh: si no hay quien abra los huecos y quien logre hacer espacio, darle tiempo al quarterback para hacer el play-action y tener más variantes, no importa la calidad que tengas en el backfield.

Lamar Raiders

Aunque no podemos catalogar a los Raiders como uno de los peores equipos de la liga, no es favorito para este encuentro. Dentro de los factores que salvan a este equipo está su pareja de corredores ya mencionada, su ala cerrada Darren Waller, quien se convertirá en élite esta temporada, y alguno que otro elemento de la defensiva que podrían meterse en top 16 este año.

Sin embargo, uno de los problemas que tiene los Raiders es al rival que enfrentarán, y es que los Baltimore Ravens han demostrado ser uno de los equipos más ordenados y disciplinados de los últimos años. Esa ofensiva comandada por Lamar Jackson es muy poderosa. El mariscal egresado de Lousiville sigue siendo muy peligroso por tierra, y cada vez mejora más cuando se trata de atacar por aire. Las armas que había tenido Lamar los años anteriores no han sido las mejores, pero creo que, con Sammy Watkins, Marquise Brown y Mark Andrews este año, Jackson podrá explotar más su talento y capacidad de hacer daño a las defensas por aire, aunque la de los Raiders no es nada mala en ese aspecto, y será un reto interesante de ver.

Lamar 1

Sin embargo, hay algo que no me gusta mucho, y es que, aunque al MVP de 2019 se le da muy bien correr el balón, cada vez es más legible, y también es real que cada vez se le quiere golpear más fuerte. Si estuviéramos hablando que para esto J.K. Dobbins o Gus Edwards estarán disponibles, pues podríamos decir que no hay problema para atacar por tierra, pero con estos dos corredores lesionados, la responsabilidad de Lamar será mucho mayor al momento de correr, aunque se habla de que Ty’Son Williams será igual o más efectivo que alguno de estos dos.

Ya veremos que nos preparará la ciudad que nunca duerme. Lo que si es un hecho es que no hay mejor estadio para cerrar la semana que la tan querida nueva “Estrella de la muerte”, como es llamado por muchos el Allegiant Stadium por su forma redonda y color negro brillante. Lamar Jackson tiene que salir de ahí con una victoria contundente para seguir siendo ese quarterback top 10 que inicia siendo al principio de la temporada. Ojalá Lamar no piense que tiene que dejar de correr y empezar a lanzar más para ser considerado un buen mariscal, porque no es así; él ya es un quarterback diferente y eso da mucho valor, y es una de las razones por las cuales es el favorito de muchos.

Lamar 2

La defensa se va a fajar, no tendrá problema para mantener a la ofensiva de Raiders en meno de 20 puntos, y Lamar se encargará de anotar más de 24. Por esa razón, el pick es Baltimore -4.5.