El Monday Night Football nos dejó emociones increíbles. Sin duda alguna, el partido que cerró la Semana 1 de la NFL es candidato al partido del año, y es que los Ravens se han acostumbrado a regalar grandes espectáculos cuando hablamos de enfrentamientos en Prime Time. De hecho, esto hace sentido cuando sabemos que quien controlará la ofensiva de Baltimore será el MVP de 2018 Lamar Jackson, quien llegó a este encuentro con un récord de 6-2 en partidos de horario estelar.

El partido comenzó con unos Raiders a los cuales no se les veía por donde pudieran. Dentro de algunas características, vimos que corrían el balón, pero no por que les estuviera yendo bien haciéndolo, sino por necesidad. Es indiscutible que Jon Gruden se encargó de despedazar a esta línea ofensiva. Otra cosa fue ver a Derek Carr no poder conectar buenos pases hacia Darren Waller: en total, Carr buscó a Waller en 18 ocasiones y el ala cerrada solamente atrapó 9 pases. Lo curioso, es que Waller no tuvo ni un drop, y esto quiere decir que todos los balones que no se completaron fueron por error del mariscal de campo.

Josh Jacobs demostró seguir siendo ese corredor confiable. Si usted tiene a Jacobs en el NFL Fantasy, puede estar feliz con su RB1, pero si tiene a Kenyan Drake, recomendaríamos ir buscando otras opciones en los waivers como Latavius Murray o A.J. Dillon, pues son RB2 que tendrán mucho más juego que Drake y que tienen mejor línea ofensiva porque, como repetimos, Gruden destruyó a la línea ofensiva de Las Vegas, algo que pudimos ver en las cuartas oportunidades donde, además, corrían desde la formación escopeta contra uno de los mejores front seven de la liga.

Con todo esto que estamos mencionado, parecería que los Raiders perdieron el encuentro, pues solamente salen comentarios negativos hacia el equipo de Las Vegas, y es que, a primera instancia, no se veía por donde el equipo de Baltimore pudiera perder la ventaja que tuvo durante todo el encuentro. Los de Maryland estuvieron corriendo el balón a placer, pasando por Ty’Son Williams, el mismo Latavius Murray, y algo de Lamar Jackson también pudimos ver. Un dato importante es que muy pocas jugadas, al menos durante los primeros tres cuartos del encuentro, fueron diseñadas para que Lamar corriera.

Raiders crosby

Las armas de Jackson se ven mucho mejor. Aunque no utilizó mucho a Mark Andrews, fue por que el ala cerrada estaba funcionando para jalar marca, y así dejar con más libertad a Marquise Brown y Sammy Watkins, quienes tuvieron jugadas importantes.

En la parte de la defensiva, seguro dolió no tener a Marcus Peters, y se notó en la jugada final del partido, con la que los Raiders ganaron, porque atacaron al lugar donde Peters normalmente está. La lesión de uno de los mejores corners de la liga le pesará a la secundaria de los Ravens. Sin embargo, Marlon Humphrey dio un muy buen partido, leyendo muy bien los pases burbuja con Hunter Renfrow y las corridas para bajar y hacer la tackleada. El novato Patrick Queen tuvo un gran partido. El egresado de LSU fue parte de más de 4 tackleadas y una captura a Derek Carr.

Raiders queen

El encuentro se tuvo que ir a tiempo extra después de que los Raiders lograran empatar tras un balón suelto de Lamar Jackson. El equipo de Las Vegas recibió el balón en el tiempo extra y, logró poner el balón en la yarda 1. Sin embargo, un castigo los echó 5 yardas para atrás y tuvieron que jugar por pase, lo cual provocó una intercepción de los Ravens. El equipo de Baltimore llegó y comenzó a avanzar el balón, pero en una jugada diseñada para que Lamar Jackson corra, el mariscal egresado de Lousiville soltó el balón y le dejó el balón a los de Las Vegas en posición de gol de campo. Gruden mandó una jugada por tierra, para acomodar el balón a gusto del pateador, pero después vino otro castigo, esta vez del liniero novato de Alabama, y tuvo que volver a entrar la ofensiva. Cuando la defensa de Baltimore estaba floja, esperando una jugada similar a la anterior, Carr hizo el play-action y quemó a toda la secundaria con un pase hacia Zay Jones.

De esta manera, Baltimore perdió como favorito y Las Vegas, aún con muchas dudas, ya le dieron la primera alegría a se gente, en su nuevo estadio.