Sudáfrica 2010 fue, sin duda, el momento que marcó un antes y después en la pasión de las nuevas generaciones de aficionados al fútbol.

Durante este Mundial vimos el desarrollo de jugadores que al finalizar el torneo se consagraron y hoy sus nombres están escritos con letras doradas en el fútbol mundial, tales como Mesut Özil, Thomas Müller, Gonzalo Higuaín y David Villa.

Esta competición se robó el corazón de los aficionados ya que fue un evento lleno de color, música y fiesta. Durante los 31 días del torneo, en cualquier lugar del mundo, si estabas involucrado o siguiendo los partidos, pasaste un buen rato.

Un acontecimiento histórico sobre esta Copa del Mundo, fue la coronación de un nuevo monarca. Desde 1998 que Francia levantó por primera vez el máximo premio para una selección de fútbol, no había habido un campeón nuevo, hasta la conquista española en 2010.

“La Roja” venía de ser campeona de Europa en 2008, donde derrotaría a Alemania en esa mítica final de Austria. El partido estuvo atorado en mediocampo hasta que un contragolpe finiquitado por Fernando Torres daría la victoria para la selección ibérica.

El debut de España en la Copa del Mundo no fue el más envidiable, puesto que Suiza logró sacarle el partido y llevarse la victoria por la mínima. En este partido, Gerard Piqué sufrió un corte en la ceja durante la jugada del gol.

batch villa españa

Cinco días de después, la selección española enfrentó a un participante de la CONCACAF: Honduras. La revelación de España, y quien sería su mejor jugador en ese torneo, salió a la luz en este encuentro. El en ese entonces jugador del Valencia, David Villa, se estrenaría en el Mundial con un doblete, dando el triunfo de manera contundente a su selección. ‘El Guaje’ perforó en dos ocasiones la portería de Noel Valladares presumiendo del gran golpeo con su pierna derecha.

Ante Chile, en el último encuentro de la fase grupos, la selección de Vicente del Bosque volvió a llevarse los 3 puntos con otra vez gol de Villa, al minuto 24. Justo antes de la conclusión de la primera mitad, Andrés Iniesta anotaría el segundo tanto para España (al final sería jugador del partido). Rodrigo Millar, seleccionado chileno, con un “gol de vestidor” al 47 recortaría la diferencia, pero no sería suficiente.

La selección española entraba a la fase final del torneo, y había conquistado los ojos de los seguidores ya que su vistoso tiki-taka era de los estilos favoritos de los aficionados. Cabe recalcar que la base de este equipo eran jugadores del Barcelona, dirigido en ese momento por Pep Guardiola, un revolucionario del fútbol catalán.

En octavos de final ante Portugal, los muchachos de Del Bosque no salieron finos. España llegaba y llegaba a la portería de Eduardo, pero no lograba concretar las oportunidades creadas. Para fortuna de los españoles, la estrella portuguesa Cristiano Ronaldo no salió en su mejor noche. Fue otra vez David Villa, que, tras una serie de rebotes, después de un balón filtrado de Iniesta, logró marcar el único gol del partido, suficiente para que su selección avance a la siguiente etapa.

Paraguay venía de eliminar a Japón y sería el rival de España. Otro partido que se complicó para la selecciona campeona del mundo, tanto incluso, que Iker Casillas tuvo que atajarle un penal a Oscar Cardozo para que mantener el marcador igualado. Y sí, otra vez Villa fue quien apareció al minuto 83 para vencer al portero y capitán paraguayo Justo Villar, y liderar, con el país entero en sus hombros, a su selección a las semifinales de la Copa del Mundo.

batch gol iniesta

El partido de semifinales sin duda es uno de los más recordados de la década. Alemania, venía de aplastar a Inglaterra y Argentina y era claro favorito en el encuentro. España se adaptó a la situación y defendió. La selección de Del Bosque respetó al rival y buscó oportunidades a balón parado. En el segundo tiempo Xavi colgó el balón en el centro del área desde el tiro de esquina, situación que Carles Puyol aprovechó y con un fuerte cabezazo envió el balón al fondo de la red. Este gol fue todo lo que España necesitó, estaban listos para jugar la final de la Copa del Mundo por primera vez.

¡Mira el resumen del partido aquí!

https://www.youtube.com/watch?v=SnOLnufHzuo

Holanda era el rival de “La Roja” en la final; otro partido complicado (para no perder la costumbre). Sin duda, el partido más físico, en el cual hubo un total de 47 faltas, 14 tarjetas amarillas y una roja; claro, el árbitro inglés Howard Webb, es de aquellos que no se achican ante los grandes. Justo al final del segundo tiempo, con el marcador 0-0, Arjen Robben superaba por velocidad a la cansada defensa española y quedaba mano a mano ante Iker Casillas, quien atajó el disparo del holandés. En tiempo extra, al minuto 116’ Cesc Fábregas le colocaría un pase dentro del área a Andrés Iniesta, quien sin voltear a ver la portería golpeó con fuerza el balón y derrotó a Maarten Stekelenburg.

España no se caracterizó por ser una selección goleadora ese mundial (de hecho, ha sido el campeón con menos goles en la historia de una Copa del Mundo), pero ganó a su manera: con el balón en los pies. Los españoles no dejaron a sus rivales jugar, y no se dejaban atacar. La posesión, trabajo en equipo y la contundencia fueron los puntos clave para que España levantara por primera vez en su historia el trofeo más deseado en el mundo del fútbol.

Por Alejandro Castillo Díaz | @alexcastillod