Justo el día que comenzaron con las pruebas médicas y físicas, previas al Clausura 2021, el América anunció a través de sus redes sociales, con un comunicado de prensa y un vídeo introductorio, que Santiago Solari iba a ser el entrenador del club a partir del próximo año.

  El Clausura 2021 está muy pronto a comenzar y ni América, ni Cruz Azul, habían presentando a su nuevo entrenador. Hay que recordar que tanto Miguel Herrera como Robert Dante Siboldi fueron cortados por sus respectivos equipos.

Ambos combinados capitalinos estaban en la búsqueda de un nuevo mandamás, y fueron los ‘Azulcrema’ quienes se adelantaron a ‘La Máquina’ en la presentación. Vaya bomba soltó el América, pues el nombre de Santiago Solari, a parte de ser importante en el futbol mexicano, lo es también en el europeo, específicamente hablando del Real Madrid.

El América hizo bien en salir de la zona de confort y no caer en el ciclo en el que muchos equipos están estancados. Cortan a un entrenador y traen a Ricardo La Volpe o llaman a Víctor Manuel Vucetich, y si no son ellos, es Luis Fernando Tena o el mismo Carlos Reinoso quienes vienen a “salvar el barco”. Vaya, los conocidos “apagafuegos”. No queremos decir que estos entrenadores sean malos, pues muchos han dado buenos resultados, pero para el América no era la solución en este momento después de tan incómodo rato que ha estado pasando.

Solari America

El club más ganador en la historia del balompié mexicano decidió romper esta, tan viciosa, tradición de reciclar entrenadores y trajo un nombre de mucha jerarquía. A lo mejor a Solari le cueste un poco de trabajo adaptarse y tenga algún semestre no tan bueno, pero lo que es una realidad es que el ‘Indiecito’ sabe trabajar con jóvenes y hacer procesos largos, y justamente para eso lo llamó el América, así que habrá Santiago Solari para rato.

Solari debutó en su país natal, Argentina, con el River Plate en 1996. 3 años después de un gran trabajo, logró dar el salto a Europa, donde se acomodó por casi una década.  Fue el Atlético de Madrid quien le dio la oportunidad al ‘Indiecito’ de probar su talento como centrocampista. Tras una mala temporada de los ‘Colchoneros’ pero una buena de Santi, anotando 6 goles, el Real Madrid se hizo de sus servicios. A pesar de no ser un jugador muy habilidoso o destacado, logró ganarse el respeto del mundo del fútbol por su seguridad y su juego seguro.  Fue parte de ‘La Casa Blanca’ por 5 años, coincidiendo en la época de los “Galácticos”.

En sus 5 temporadas logró 16 goles y consiguió dos Ligas, dos SuperCopas de España, una SuperCopa de Europa, una Copa Intercontinental y una UEFA Champions League. En esta última, fue titular en la final de Glasgow contra el Bayer Leverkusen. De hecho, el inició la jugada, junto a Roberto Carlos, para que el brasileño centre y Zinedine Zidane remate y así darle ‘La Novena’ al Real Madrid.

En 2005 firmó un contrato como jugador del Inter de Milán por 3 años, donde solo jugó 21 partidos, pero ganó 3 Serie A, una Coppa Italia y dos SuperCopas de Italia. Cuando acabó su contrato con el Inter, regresó a Argentina para formar parte del San Lorenzo, donde solamente estuvo un año. Pasó al Atlante de México en 2009, donde jugó 38 partidos y marcó 5 goles. Ese es su único contacto con el futbol mexicano. Se retiró siendo jugador del Peñarol en 2010.

Solari Atlante

Desde 2013 fue entrenador de las categorías inferiores del Real Madrid, pasando por Cadete A, Cadete B, Juvenil B, para llegar al Castilla en 2016, donde, en dos años, disputó 86 partidos, ganando 32, empatando 29 y perdiendo 25. En 2018 fue nombrado entrenador del primer equipo del Real Madrid, dirigiendo 32 partidos con saldo de 22 victorias, 2 empates y 8 derrotas. En su paso como mandamás del club más importante de la historia, consiguió un Mundial de Clubes en Abu Dhabi. En marzo de 2019, Zidane le sucedió como entrenador del club, trabajo que, hasta la fecha, conserva.

Solari campeón

Solari llega al América y será su primera aventura como entrenador en esta parte del planeta. Seguro traerá consigo mucho futbol, orden y paciencia, que es lo que un club mexicano tan grande como el de Santa Úrsula necesitaba.