En 1910, nació en Hamburgo el Sankt Pauli FC, un equipo producto de dos emprendedores soñadores que trabajaban en el puerto como estibadores y marineros mercantes, en el Mar del Norte, bastión que fue epicentro de los piratas, por lo que su mote lleva el sustantivo de estos rebeldes marinos.

Adoptaron como logo el clásico símbolo pirata: una calavera con dos huesos cruzados en la parte de abajo, eligiendo como colores principales el marrón y el rojo (aunque ahora es combinado con blanco), ya que eran los tonos de la ropa con la que trabajaban, misma que utilizaban saliendo del laburo para jugar al fútbol.

Saint Pauli 1

En este momento, el Sankt Pauli es miembro de la Bundesliga 2 (segunda división de Alemania) pero ha logrado hazañas muy importantes a lo largo y ancho de su historia. En 1977 fue la primera vez, después de 67 años de existencia, que el club pisó la primera división, pero solamente un año bastó para que regresan al segundo nivel. En 2002, cuando el Bayern regresaba de ser campeón de la Intercontinental, tras vencer a aquel Boca Juniors de Carlos Bianchi, los ‘Piratas’ vencieron a los ‘Bávaros’ por marcador de 1-0 con un gol de Samuel Kuffuor.

Ahora, ¿por qué estamos hablando de este equipo? Bueno, es que actualmente, es mundialmente famoso por su estilo social progresista, donde sus ideales van en contra del resto del mundo, en la mayoría de las ocasiones, siendo activista de temas controversiales, para que todos puedan convivir en el planeta unidos por una misma pasión: el deporte.

Saint Pauli mural

Uno de los temas que más defiende el club es la homosexualidad, y no solo lo hacen por medio de palabrería, sino que fue el primer equipo del mundo en tener un presidente homosexual (entre 2002 y 2010), siendo este Corny Littman, un empresario de teatro que estuvo a la cabeza del equipo durante una de sus hazañas más importantes (la mencionada antes, frente al Bayern Munich). De hecho, en el estadio hay un mural de dos hombres besándose, con la leyenda de “ lo único que importa es el amor”.

El equipo prohíbe los cantos xenófobos, y uno de los principales carteles que se encuentran en su tribuna es el de “No hay fútbol para los fascistas”. En 1991 se convirtieron, oficialmente, en la primera entidad futbolística que tomó posturas antirracistas y antihomofóbicas. "Es un club especial porque la gente se involucra en la pelea por cosas que considera importantes. Se dice que es un club de gente de izquierda y es posible que lo sea para un número de fans. Pero hay mucho de sentido común. También la FIFA hace campañas contra el racismo. La diferencia es que para nosotros es una forma de vivir" dijo Michael Pahl, autor del libro del centenario del club e hincha de los ‘Piratas’.

Saint Pauli 2

En 2014, apadrinaron al FC Lempedusa, un club de refugiados de la ciudad que es entrenado por mujeres de la rama femenil del Sankt Pauli. De igual manera, en 2006, tras el gran revuelo que vivía Alemania por organizar la Copa del Mundo, el club decidió organizar un torneo, la FIFI Wild Cup, para selecciones no reconocidas por la FIFA, en el cual participaron el Tíbet, Gibraltar, Zanzíbar, Groenlandia, y la República Turca del Norte de Chipre, que terminó siendo campeona. Ellos participaron como la Républica de Sankt Pauli.

Cuando entran al campo, suena la canción de AC/DC "Hell Bells", como método de aviso a los adversarios del infierno que vivirán en los siguientes minutos. Su principal rival es el Hansa Rostock, un equipo ubicado en la zona de ultraderecha en Alemania.

Saint Pauli aficion

Hay un grupo alemán, llamado Le Fly, que escribió la canción “We Love St. Pauli”, una pieza que se ha vuelto casi un himno del club y han recibido homenajes por bandas progresistas a lo largo y ancho del planeta como lo son Panteón Rococó en México, Bad Religion en los Estados Unidos, Talco en Italia y Ska-P en España.

De esta manera, es como el estadio Millerntor-Stadion se ha vuelto un lugar donde empleados portuarios e indigentes se abrazan para celebrar un gol, donde una pareja, sin importar su sexualidad, se besa para festejar que el arquero atajó un penal, y donde vemos la cara del Che Guevara en la tribuna, pues sin importar religión, raza, estatus social o alguna otra característica que en el mundo de afuera pueda ser motivo de discriminación, todos se sientan a disfrutar del futbol y alentar al equipo más progresista del planeta.