El campeón mundial supermosca del Consejo Mundial de Boxeo y uno de los mejores boxeadores mexicanos de la actualidad platicó con Terreno de Juego.

Juan Francisco Estrada nos platicó sobre su vida en esta contingencia, su carrera y también sobre sus planes de peleas a futuro, entre ellos, la revancha contra Román “Chocolatito” González.

La historia de Juan Francisco “El Gallo” Estrada (Puerto Peñasco, Sonora. 1990) es una de las más admirables e inspiradoras del boxeo mexicano. El flamante campeón mundial supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ha batallado para llegar hasta donde está, el camino no ha sido fácil, pero gracias a todos los esfuerzos que ha realizado durante varios años, hoy puede ver el mundo desde la cima del éxito… y quiere más.

El púgil sonorense, otrora campeón mundial de los pesos mosca por la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) tras destronar al filipino Brian Viloria en Macao, China, ahora quiere más retos para su carrera después de conseguir el cinturón verde y oro en contra del tailandés Srisaket Sor Rungvisai.

En la mira tiene al nicaragüense Román “Chocolatito” González, campeón mundial supermosca de la AMB, con quien tiene cuentas pendientes y quiere saldarlas en una revancha, ya que la primera pelea entre ambos dejó un excelente sabor de boca entre el público. Pero Estrada tampoco se obsesiona con González, pues sabe que existen otros grandes nombres con quienes combatir en su división.

La cuarentena tampoco ha sido un tema fácil para “El Gallo de México”, pues ha tenido que hacer los ajustes necesarios para continuar con su entrenamiento bajo las órdenes de Alfredo Caballero en Hermosillo, Sonora, en caso de que se presente la oportunidad de volver al cuadrilátero.

De estos y muchos temas más, Juan Francisco Estrada platicó con Terreno de Juego en “Un rato de boxeo”, el espacio que hemos creado para que todos los aficionados del boxeo en Yucatán, México y el mundo tengan su punto de encuentro. ¡No se pierdan la charla completa a continuación!